El Shaddai
Zelaya, Hugo M.
El Shaddai / Zelaya, Hugo M. - Volumen 1. Número 1 (1987), páginas 21-23 : 28 cm.
Este texto reflexiona sobre la justicia de Dios y su relación con la ley, centrando la discusión en el concepto de Dios como el "Dios Todopoderoso" o "El-Shaddai". A través de varias menciones en la Biblia, se muestra que este atributo de Dios no es solo una descripción abstracta, sino un recurso disponible para que los humanos cumplan con su voluntad. En el caso de Abram, por ejemplo, Dios le exige caminar rectamente y ser perfecto, algo que sería imposible sin su poder, lo que subraya la necesidad de la intervención divina.
El texto también aborda la relación entre la ley y la justicia. La ley, según se explica, es perfecta, pero no puede salvar al ser humano, ya que todos somos imperfectos y estamos sujetos al pecado. Por eso, la justificación ante Dios solo puede alcanzarse a través de la fe en Jesucristo, quien es el fin de la ley. A diferencia de la ley, que describe la perfección de Dios y nos muestra nuestra incapacidad para cumplirla, la gracia de Dios nos otorga la justicia a través de Cristo.
Finalmente, el texto destaca que el cumplimiento de la ley no se trata solo de seguir reglas externas, sino de una transformación interna, un cambio de naturaleza que solo puede ocurrir mediante la fe y la gracia de Dios. En este proceso, el amor a Dios y al prójimo se convierte en la esencia de la justicia divina, la cual solo es posible a través del poder de Dios, el Todopoderoso.
Atributos de Dios
El Shaddai / Zelaya, Hugo M. - Volumen 1. Número 1 (1987), páginas 21-23 : 28 cm.
Este texto reflexiona sobre la justicia de Dios y su relación con la ley, centrando la discusión en el concepto de Dios como el "Dios Todopoderoso" o "El-Shaddai". A través de varias menciones en la Biblia, se muestra que este atributo de Dios no es solo una descripción abstracta, sino un recurso disponible para que los humanos cumplan con su voluntad. En el caso de Abram, por ejemplo, Dios le exige caminar rectamente y ser perfecto, algo que sería imposible sin su poder, lo que subraya la necesidad de la intervención divina.
El texto también aborda la relación entre la ley y la justicia. La ley, según se explica, es perfecta, pero no puede salvar al ser humano, ya que todos somos imperfectos y estamos sujetos al pecado. Por eso, la justificación ante Dios solo puede alcanzarse a través de la fe en Jesucristo, quien es el fin de la ley. A diferencia de la ley, que describe la perfección de Dios y nos muestra nuestra incapacidad para cumplirla, la gracia de Dios nos otorga la justicia a través de Cristo.
Finalmente, el texto destaca que el cumplimiento de la ley no se trata solo de seguir reglas externas, sino de una transformación interna, un cambio de naturaleza que solo puede ocurrir mediante la fe y la gracia de Dios. En este proceso, el amor a Dios y al prójimo se convierte en la esencia de la justicia divina, la cual solo es posible a través del poder de Dios, el Todopoderoso.
Atributos de Dios
