El mensajero de la cruz
Nee, Watchman. 1903–1972
El mensajero de la cruz / Watchman Nee ; traducido por José Silva D. - edición en idioma castellano - 168 páginas ; 18 cm
Incluye índice
1. El mensajero de la Cruz -- 2. En Cristo -- 3. La facultad de escoger -- 4. ¿Espiritual o mental? -- 5. Partiendo el alma y el Espíritu -- 6. Conociéndonos a nosotros mismos -- 7. ¿Como es su corazón? -- 8. El primer pecado del hombre -- 9. Tomad el yelmo de la salvación.
Otra obra de Watchman Nee sobre temas profundos e interesantes, escrita en su estilo penetrante, directo, no disfrazado. En ella nos enseña que la Cruz se halla en el origen de todo lo espiritual. La Cruz ocupa un lugar de capital importancia en el designio de la voluntad de Dios. para que Cristo sea el todo en todos, no hay ningún medio eficaz fuera de la Cruz. Por ella Cristo vino a nosotros y solo por ella lo conocemos, y llegamos a tener un verdadero conocimiento de nosotros mismos. esto significa que tenemos que dejar que la palabra de Dios penetre en nosotros hasta partir nuestra Alma y nuestro Espíritu, ya que la raíz de todos los pecados es la vida del yo caído del hombre. Cuando le damos este trato al yo, es cuando podemos convertirnos en verdaderos mensajeros de la Cruz.
Rústico
0829712305
Cristología
248 / N372
El mensajero de la cruz / Watchman Nee ; traducido por José Silva D. - edición en idioma castellano - 168 páginas ; 18 cm
Incluye índice
1. El mensajero de la Cruz -- 2. En Cristo -- 3. La facultad de escoger -- 4. ¿Espiritual o mental? -- 5. Partiendo el alma y el Espíritu -- 6. Conociéndonos a nosotros mismos -- 7. ¿Como es su corazón? -- 8. El primer pecado del hombre -- 9. Tomad el yelmo de la salvación.
Otra obra de Watchman Nee sobre temas profundos e interesantes, escrita en su estilo penetrante, directo, no disfrazado. En ella nos enseña que la Cruz se halla en el origen de todo lo espiritual. La Cruz ocupa un lugar de capital importancia en el designio de la voluntad de Dios. para que Cristo sea el todo en todos, no hay ningún medio eficaz fuera de la Cruz. Por ella Cristo vino a nosotros y solo por ella lo conocemos, y llegamos a tener un verdadero conocimiento de nosotros mismos. esto significa que tenemos que dejar que la palabra de Dios penetre en nosotros hasta partir nuestra Alma y nuestro Espíritu, ya que la raíz de todos los pecados es la vida del yo caído del hombre. Cuando le damos este trato al yo, es cuando podemos convertirnos en verdaderos mensajeros de la Cruz.
Rústico
0829712305
Cristología
248 / N372
