El tratamiento del pecado / Charles Simpson
Tipo de material:
ArtículoIdioma: Español Descripción: Volumen 1. Número 5 (1988), páginas 91-95 : 28 cmTema(s):
En: Conquista Cristiana Volumen 1. Número 5 (1988), páginas 91-95Resumen: El texto habla sobre cómo la iglesia y la sociedad tratan el pecado, usando las enseñanzas de Pablo a los Corintios. Aunque la iglesia de Corinto tenía dones espirituales, estaba llena de pecados. Pablo les pide que se purifiquen, se juzguen a sí mismos y mantengan la pureza en su comunidad, apartando a quienes no se arrepienten para evitar que el pecado se propague.
Pablo también dice que enfrentar el pecado debe ser para restaurar al ofensor, no solo para castigar. Los líderes de la iglesia deben responsabilizarse de esto. El texto dice que el pecado impacta tanto a la iglesia como a la sociedad, y si la iglesia no lo trata, lo harán las instituciones civiles.
Dios tiene una postura activa contra el pecado, tratándolo como una enfermedad que necesita ser curada. Jesús, con su sacrificio, pagó por el pecado, mostrando el juicio y amor de Dios. El autor insta a los cristianos a autoevaluarse, enfrentarse al pecado y restaurar a los que han caído. También resalta la necesidad de seguir al Espíritu Santo y poner la cruz en el centro de la vida cristiana.
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Info Vol | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Revistas y Fascículos
|
Biblioteca FUSBC Hemeroteca | Colección de Hemeroteca | (Navegar estantería(Abre debajo)) | Volumen 1, Número 5, (1988) | Ej. 1 | Disponible | R0210 |
El texto habla sobre cómo la iglesia y la sociedad tratan el pecado, usando las enseñanzas de Pablo a los Corintios. Aunque la iglesia de Corinto tenía dones espirituales, estaba llena de pecados. Pablo les pide que se purifiquen, se juzguen a sí mismos y mantengan la pureza en su comunidad, apartando a quienes no se arrepienten para evitar que el pecado se propague.
Pablo también dice que enfrentar el pecado debe ser para restaurar al ofensor, no solo para castigar. Los líderes de la iglesia deben responsabilizarse de esto. El texto dice que el pecado impacta tanto a la iglesia como a la sociedad, y si la iglesia no lo trata, lo harán las instituciones civiles.
Dios tiene una postura activa contra el pecado, tratándolo como una enfermedad que necesita ser curada. Jesús, con su sacrificio, pagó por el pecado, mostrando el juicio y amor de Dios. El autor insta a los cristianos a autoevaluarse, enfrentarse al pecado y restaurar a los que han caído. También resalta la necesidad de seguir al Espíritu Santo y poner la cruz en el centro de la vida cristiana.
No hay comentarios en este titulo.
