Unidad en el vínculo de la paz / Hugo M. Zelaya
Tipo de material:
ArtículoIdioma: Español Descripción: Volumen 1. Número 15 (1989), páginas 265-267 : 28 cmTema(s):
En: Conquista Cristiana Volumen 1. Número 15 (1989), páginas 265-267Resumen: Este texto reflexiona sobre la unidad de la Iglesia y la importancia de vivir conforme al llamado de Dios, como se menciona en Efesios 4:1-4. La Iglesia es vista como la creación suprema de Dios, un cuerpo divino que no debe separarse por diferencias humanas. El autor destaca que la verdadera revelación de la Iglesia, tal como se expresa en las Escrituras, es fundamental para la vida cristiana, y que cada miembro del cuerpo de Cristo debe esforzarse por preservar la unidad y la paz en el Espíritu. También se resalta que la Iglesia no es solo una organización humana, sino un misterio divino, cuya unidad se refleja en la relación con Cristo. La lucha espiritual se menciona como una batalla por mantener esa unidad y vivir según la verdad de Dios, despojándose de la carne y del egoísmo. La familia, la Iglesia y el individuo deben funcionar como un todo, con un compromiso profundo hacia la unidad en Cristo.
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Info Vol | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Revistas y Fascículos
|
Biblioteca FUSBC Hemeroteca | Colección de Hemeroteca | (Navegar estantería(Abre debajo)) | Volumen 1, Número 15, (1989) | Ej. 1 | Disponible | R0216 |
Este texto reflexiona sobre la unidad de la Iglesia y la importancia de vivir conforme al llamado de Dios, como se menciona en Efesios 4:1-4. La Iglesia es vista como la creación suprema de Dios, un cuerpo divino que no debe separarse por diferencias humanas. El autor destaca que la verdadera revelación de la Iglesia, tal como se expresa en las Escrituras, es fundamental para la vida cristiana, y que cada miembro del cuerpo de Cristo debe esforzarse por preservar la unidad y la paz en el Espíritu. También se resalta que la Iglesia no es solo una organización humana, sino un misterio divino, cuya unidad se refleja en la relación con Cristo. La lucha espiritual se menciona como una batalla por mantener esa unidad y vivir según la verdad de Dios, despojándose de la carne y del egoísmo. La familia, la Iglesia y el individuo deben funcionar como un todo, con un compromiso profundo hacia la unidad en Cristo.
No hay comentarios en este titulo.
