El derecho a la ternura / Luis Carlos Restrepo
Tipo de material:
TextoIdioma: Español Editor: Bogotá, Colombia : Arango, [1944]Fecha de copyright: ©1944Edición: Tercera ediciónDescripción: 191 páginas ; 20 cmTipo de contenido: - texto
- sin mediación
- volumen
- volumen
- 9582708018
- 23 152.4 R436
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Libros General
|
Biblioteca FUSBC | Colección General | G 152.4 R436d (Navegar estantería(Abre debajo)) | Ej.1 | Disponible | 10384 |
Lo público y lo privado -- Falacias epistemológicas -- Analfabetismo afectivo -- Herederos de Alejandro -- Las locuras permitidas -- La cognición afectiva -- Sentir la verdad -- El cerebro social -- Agarrar y acariciar -- Retorno a la sabiduría -- Entre el amor y el odio -- Violencia sin sangre --Pareja: ¿Tarea imposible? -- Estética de la intimidad -- Actuando desde la fragilidad -- Ecoternura -- Claves teológicas -- Camino a la gratuidad -- DE cara a lo demoníaco -- Lo que puede el cuerpo
La ternura sólo es reconocida como parte del amor maternal o en la relación del niño con un osito de peluche. Con esta reveladora, si bien reconocida afirmación, se inicia el texto El derecho a la ternura, tercer libro del joven psiquiatra Luis Carlos Restrepo. Se trata de una reflexión que aborda la consideración de los sentimientos que suscitan las relaciones entre los seres humanos; del amor, o más bien de la expresión del amor.
Comienza con un examen de la prohibición tácita de que el ser masculino pueda abrirse al lenguaje de la sensibilidad, en particular en el ámbito de la sexualidad, pero igualmente abarca los simbolos culturales, los cuales establecen reglas acerca de las conductas, las aspiraciones y las convicciones que ordenan entablar un auténtico combate en lugar de una convivencia afectiva. Nos habla acerca de un analfabetismo sentimental, de los tabúes que rodean el agarrarnos y acariciarnos, del odio frente al amor (sólo hay un paso entre los dos, se nos dice...), de la "violencia sin sangre", de lo que puede ser una estética de la intimidad, del idioma que el cuerpo puede establecer entre nosotros. Se ajusta a la definición de Roland Barthes: "Ternura: Goce, pero también evaluación inquietante de los gestos tiernos del objeto amado, en la medida en que el sujeto comprende que carece de su privilegio".
Uno de los inquietantes temas que discute este libro es el del discurso académico, del cual ha sigo excluida desde hace tanto tiempo la ternura, en aras del rigor científico, de la supuesta verdad acerca de los sentimientos, de los requisitos teóricos del aprendizaje.
Rústico
No hay comentarios en este titulo.
