El problema teológico de los ministerios en la Iglesia / Adrián Hastings
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ArtículoIdioma: Español Tema(s):
En: Revista internacional de teología Concilium Número 43, (marzo, 1969), páginas: 390 - 401Resumen: Este estudio procederá tomando en consideración las distintas cuestiones en que se combinan el contenido teológico y el interés para la práctica ordinaria. Punto de partida básico para toda esta disquisición será el aceptar que toda la Iglesia, el pueblo de Dios entero, participa verdaderamente en el sacerdocio y en la misión que Cristo encomendó a todos, y que se comunica a cada uno en el bautismo y en la confirmación; que la realización activa de esta común participación se ejerce de varios modos, algunos de los cuales están especialmente reservados a determinados individuos y a los que llamamos ministerios; y que la configuración de estos últimos depende de Dios, que los instaura a través de las estructuras de la Iglesia que nos son conocidas, según una disposición jerárquica, y a través también de una inspiración imprevisible de Dios manifestada en personas y en circunstancias concretas.
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Info Vol | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
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Revistas y Fascículos
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Biblioteca FUSBC Hemeroteca | Colección de Hemeroteca | (Navegar estantería(Abre debajo)) | Número 43, (1969) | Ej. 1 | Disponible | R2533 |
Este estudio procederá tomando en consideración las distintas cuestiones en que se combinan el contenido teológico y el interés para la práctica ordinaria. Punto de partida básico para toda esta disquisición será el aceptar que toda la Iglesia, el pueblo de Dios entero, participa verdaderamente en el sacerdocio y en la misión que Cristo encomendó a todos, y que se comunica a cada uno en el bautismo y en la confirmación; que la realización activa de esta común participación se ejerce de varios modos, algunos de los cuales están especialmente reservados a determinados individuos y a los que llamamos ministerios; y que la configuración de estos últimos depende de Dios, que los instaura a través de las estructuras de la Iglesia que nos son conocidas, según una disposición jerárquica, y a través también de una inspiración imprevisible de Dios manifestada en personas y en circunstancias concretas.
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