El fenómeno de la contestación en la América Latina / Gustavo Gutiérrez Merino
Tipo de material:
ArtículoIdioma: Español Tema(s):
En: Revista internacional de teología Concilium Número 68, (septiembre - octubre, 1971), páginas: 193 - 207Resumen: Estas páginas se sitúan en el contexto de un estudio sobre la contestación al interior de la Iglesia. Nos corresponde intentar un análisis de ese fenómeno en la iglesia latinoamericana. Pero una correcta inteligencia de esa actitud en América Latina nos lleva a señalar, desde el inicio, que la contestación en la Iglesia tiene sus raíces en la impugnación del orden establecido en este continente de miseria y de despojo. En efecto, la Iglesia no sólo está ligada de mil maneras, consciente e inconscientemente, a ese estado de cosas, sino que, en cierto modo, está integrada todavía a él. Ella lo legitima, sacralizando situaciones de injusticia y opresión o, en el mejor de los casos, bendiciendo superficiales y a la larga falaces esfuerzos de reforma y modernización. Es más, cuatro siglos de historia han operado en muchos países del continente una fuerte identificación de sus estructuras con las del sistema social imperante.
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Info Vol | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
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Revistas y Fascículos
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Biblioteca FUSBC Hemeroteca | Colección de Hemeroteca | (Navegar estantería(Abre debajo)) | Número 68 (1971) | Ej. 1 | Disponible | R2558 |
Estas páginas se sitúan en el contexto de un estudio sobre la contestación al interior de la Iglesia. Nos corresponde intentar un análisis de ese fenómeno en la iglesia latinoamericana. Pero una correcta inteligencia de esa actitud en América Latina nos lleva a señalar, desde el inicio, que la contestación en la Iglesia tiene sus raíces en la impugnación del orden establecido en este continente de miseria y de despojo. En efecto, la Iglesia no sólo está ligada de mil maneras, consciente e inconscientemente, a ese estado de cosas, sino que, en cierto modo, está integrada todavía a él. Ella lo legitima, sacralizando situaciones de injusticia y opresión o, en el mejor de los casos, bendiciendo superficiales y a la larga falaces esfuerzos de reforma y modernización. Es más, cuatro siglos de historia han operado en muchos países del continente una fuerte identificación de sus estructuras con las del sistema social imperante.
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