Pastorea de una vez tu primera iglesia : ¡tu familia!
/ José Silva
- Volumen 10. Número 6 (1993), páginas 28 : 27 cm.
Se ha dicho sabiamente que si un hombre triunfa en su carrera o en sus negocios, pero en el proceso de su engrandecimiento pierde a su familia, en vez de haber alcanzado el éxito habrá fracasado. La aplicación de esta verdad con el ministro del Evangelio o cualquier otro líder eclesiástico es obvia y sus consecuencias serán muy lamentables. Una paráfrasis de las palabras de Jesús en Mateo 16.26, aplicados al fracaso de muchos ministros en sus hogares, se podría leer de esta manera: "De qué aprovecha a mi siervo si gana muchas almas y pierde las de su esposa e hijos?