01276aab a2200217 4500001001000000003001000010005001700020008004100037022001400078040004100092041000800133100003300141245007800174300005800252520059800310653001800908773009500926942000801021945001201029999001701041768714001CO-MdFUSB20240606164337.0170509s1993 cr ||||| |||| 00| 0 spa d a1409-1968 aCO-MdFUSBbspacCO-MdFUSBdCO-MdFUSB aspa1 aSilva, José (1914-)eautor10aPastorea de una vez tu primera iglesia : b¡tu familia!c/ José Silva  aVolumen 10. Número 6 (1993), páginas 28c: 27 cm. aSe ha dicho sabiamente que si un hombre triunfa en su carrera o en sus negocios, pero en el proceso de su engrandecimiento pierde a su familia, en vez de haber alcanzado el éxito habrá fracasado. La aplicación de esta verdad con el ministro del Evangelio o cualquier otro líder eclesiástico es obvia y sus consecuencias serán muy lamentables. Una paráfrasis de las palabras de Jesús en Mateo 16.26, aplicados al fracaso de muchos ministros en sus hogares, se podría leer de esta manera: "De qué aprovecha a mi siervo si gana muchas almas y pierde las de su esposa e hijos? aVida pastoral0 tApuntes Pastorales049442960185gVolumen 10. Número 6 (1993), páginas 28qPágina 28 cANA aJTF-925 c50668d50668