Celebremos al Señor
/ Eduardo M. Ramírez
- Volumen 1, número 2, (julio - septiembre, 1982), páginas: 31 - 32 ; 27 cm
La directiva inicial nos ordena hacer de Dios nuestra máxima prioridad. Esto se puede hacer a través de la oración, los cantos, la lectura de la Biblia o las actividades diarias de los hijos de Dios.Dios es naturalmente adorado a través de diversos medios, que juntos crean una celebración. Aquí el culto tiene un lugar privilegiado. "Celebración" tiene un significado más amplio que "adoración". Es un conjunto de actividades a través de las cuales se adora a Dios.