01988aab a2200205 i 4500001001000000003001000010005001700020008004100037040001900078041000800097100002800105245005400133300007700187520132000264650004501584773011601629942000801745945001201753999001701765768714001CO-MdFUSB20250804142208.0220908s1994 ag ||||| |||| 00| 0 spa d bspacCO-MdFUSB aspa1 aJacques, Andréeautor 4aLos mitos sobre la migraciónc/ André Jacques aVolumen 13, número 3 (julio - septiembre, 1994), página: 12c; 27 cm aReflexiones que forman parte del libro "The stranger withim your gates (El extranjero dentro de tus puertas), publicado por el consejo Mundial de Iglesias. La migración es asunto de elección individual. Los emigrantes dejan las zonas rurales pobres en búsqueda de las "luces brillantes" de las grandes ciudades, esperando encontrar mejores oportunidades de trabajo. La solución de la migración es la inversión directa en los paises pobres y dependientes, con el fin de estimular la producción local e incrementar las ganancias, lo cual a su vez creará oportunidades de empleo. La transferencia de dinero por los emigrantes a sus respectivos paises aumenta los ingresos nacionales de los paises proveedores de fuerza laboral y facilita el desarrollo local y nacional. La migración reduce la población y el consecuente problema de desempleo en las sociedades donde sobreabunda la mano de obra. La migración quita pan y empleo de los trabajadores en las sociedades receptoras e impone una carga a sus programas de bienestar social. Las mujeres son recipientes pasivos en el proceso migratorio. O siguen a los obreros varones a su destino, ose quedan en casa y reciben el dinero que ellos les envían. Tanto los emigrantes como los refugiados pueden adaptarse fácilmente a su nuevo hábitat. 797139aHombre prehistóricoxMigración0 tIglesia y Misión049402959646gVolumen 13, número 3 (julio - septiembre, 1994), página: 12qpágina: 12 cANA aJTF-925 c52076d52076