Frutos de Justicia
/ Antonio Peralta
- Volumen 18, número 3 (julio - septiembre, 1999), páginas: 18 - 19 ; 27 cm
Las Escrituras emplean el término "fruto" para referirse a los efectos, consecuencias o resultados de una vida unida a Cristo, en la que él vive y tiene prioridad. Estos efectos o frutos son muy diversos y, así cómo Jesús lo prometió, se están dando en las vidas y a través de sus discípulos, incluso, en los duros campos musulmanes. Tres formas en las que se está produciendo fruto: 1. Mediante nuestra presencia aquí como recipientes del Espíritu Santo. 2. Mediante nuestros hechos, las buenas obras que tanto reclama de nosotros la Palabra de Dios. 3. Mediante nuestras palabras. Un fruto de estos intercambios verbales es la comprensión de nuevas verdades.