01503aab a2200181 4500001001000000003001000010005001700020008004100037022001400078040004100092041000800133100003100141245006000172300005700232520092600289653001901215773008701234768714001CO-MdFUSB20240607171225.0170512s1994 cr ||||| |||| 00| 0 spa d a1409-1968 aCO-MdFUSBbspacCO-MdFUSBdCO-MdFUSB aspa1 aSáenz S., Rodolfoeautor10aCaña cascada y pabilo humeantec/ Rodolfo Sáenz S. aVolumen 11. Número 6 (1994), página 50c: 27 cm. aLa Iglesia trata a aquellos que, por circunstancias que han vivido, son como "caña cascada y pábilo humeante". Estos creyentes son lavados y limpiados en la sangre de Cristo como cualquier persona que acude a la cruz del calvario para redención. El profeta Isaías manifiesta el carácter y ministerio de Cristo en su capítulo 42 y versículo 3. La caña mencionada crece abundantemente en las orillas de los ríos de Israel, ya que se usaba para elaborar flautas y era una tarea delicada. El pábilo humeante sirve para ilustrar la persona cuyo testimonio se ha vuelto ineficaz. Jesucristo restauraba esas cañas magulladas y convierte en instrumentos musicales que tocaban su canción de gracia. No olvidemos que todos son parte del cuerpo de Cristo y que necesitamos mutuamente. Si no es la Iglesia quien abre sus brazos a estas personas con el mensaje de perdón y restauracion, ¿Quién lo hará?  aRestauración0 tApuntes Pastorales049442gVolumen 11. Número 6 (1994), página 50qPágina 50