Hacia el liderato cristiano
/ Emilio A. Núñez
- Volumen 12. Número 3 (1995), páginas 12-13 : 27 cm.
El Señor Jesús comenzó el entrenamiento de los que formarían el grupo apostólico llamándoles a que le siguiesen y fuesen sus discipulos. No los llamó a que de inmediato fuesen líderes, sino seguidores. Tenían que ser siervos antes de ser líderes. Antes de subir a la cátedra les era imperativo ocupar el bando del discípulo.