01384aab a2200181 4500001001000000003001000010005001700020008004100037022001400078040004100092041000800133100003100141245004700172300006100219520081300280653001801093773009101111768714001CO-MdFUSB20240611155839.0170512s1995 cr ||||| |||| 00| 0 spa d a1409-1968 aCO-MdFUSBbspacCO-MdFUSBdCO-MdFUSB aspa1 aPeterson, Eugene E.eautor13aEl pastor subversivoc/ Eugene E. Peterson aVolumen 12. Número 3 (1995), páginas 14-21c: 27 cm. aNuestra misión, la de minar el Reino del Yo y establecer el Reino de Dios, es una operación. Continuamente Jesús tiraba historias extrañas junto a vidas ordinarias y se alejaba sin dar explicación. sin esperar una respuesta. Después los oyentes comenzaban a ver que se relacionaban con Dios, con la vida, con la eternidad. Las parábolas no son ilustraciones que facilitan las cosas; al contrario, las hacen más difíciles al requerir el ejercicio de nuestra imaginación, que puede fácilmente llegar a ser un ejercicio de nuestra fe. La verdadera tarea del pastor es que la Iván Ilich llama "trabajo fantasma". El trabajo que nunca recibe retribución y pocos ven pero que logra un mundo de salvación: sentido, valor y propósito, un mundo de amor, esperanza y fe: el reino de Dios. aVida pastoral0 tApuntes Pastorales049442gVolumen 12. Número 3 (1995), páginas 14-21qPágina 14