Trabajar con la conducta de nuestros hijos e más complejo, No nos es posible aprobar sus actos, pero tenemos que aceptar que ellos han tomado sus propias decisiones. cuando ellos se arrepienten podemos ocuparnos juntos en la restauración de la relación y ayudarles a recuperar sus vidas. Sim embargo, si insisten en seguir en su pecado, nos toca hablar menos y orar más.