La figura futura de Dios y el futuro de la humanidad
/ Musimbi Kanyoro
- Número 308, (Noviembre, 2004), Páginas 59-70 ; 21 cm
La parábola de la mujer insistente de Lc 18,1-8 es uno de los relatos bíblicos que ilustran la misión de Brigitte y de otros creyentes que se siente motivados para hacer algo en el campo de la justicia social. La parábola se ha utilizado para ilustrar la enseñanza de Jesús a sus discípulos sobre la necesidad de orar permanentemente. Pero, cuando la leemos entera, nos quedamos sorprendidos por el hecho de que la oración persistente es una búsqueda, correctamente fundamentada, del Dios que con cede la justicia. El relato ilustra muy claramente que la justicia se niega en muchas ocasiones y que aquellos cuya justicia se les ha negado tienen el derecho de exigirla. La justicia no se convierte en algo obsoleto con el paso del tiempo. El modo de corregir la injusticia es haciendo justicia. La persistencia en su búsqueda está enraizada en la fe de que es posible otro mundo. Nuestro anhelo de paz y justicia, de salud y de plenitud son principalmente deseos espirituales. Las mujeres de la Biblia, las mujeres de la Iglesia y las mujeres de todo el mundo me ayudan a creer que es posible otro mundo. Mi reflexión teológica, el análisis sociológico y mi experiencia creyente están enraizadas en el trabajo cotidiano con mujeres. La historia de su esperanza por un mundo diferente es el tema que yo quiero contar.