La misión: Hacer más discípulos
- Vol.36, no.131 (jul. - sep., 2008), p. 58-62
El poder de Dios, comunicado a Jesús, es el poder liberador; es el poder de dar vida verdadera y eterna a quien la quiera recibir; es el poder de recuperar a la persona humana en su dignidad y valor; es el poder de devolver esperanza y alegría al mundo entero.