Descubriendo al Resucitado.
- no.27 (may. - jun., 2011), p. 8-10
Si la resurrección de Jesús no hubiera sido más que un milagro de un muerto revivido, no tendría para nosotros, en última instancia, interés alguno. No tendría más importancia que la reanimación, por la perícia de los médicos, de alguien clínicamente muerto. Para el mundo en su conjunto y para nuestra existencia nada hubiera cambiado.