Los hijos deben pasar de la dependencia absoluta a la independencia absoluta, en un proceso ascendente de responsabilidades, libertades y desarrollo de inteligencias, habilidades y destrezas. De ahí que ser padre y madre es una tarea muy compleja que va más allá de traer hijos al mundo, es formar persona, e influir en su destino y en el desarrollo de su carácter, esto requiere paciencia, dedicación, valentía y amor.