De los sentidos al sentido
/ François Marty
- Número 259 (1995), páginas 401-409 : 21 cm
Los órganos de los sentidos son solicitados por la liturgia: hay que abrir los oídos para estar atentos a las palabras que se dicen y participar en los cantos; el que tiene cerrados los ojos demasiado tiempo no tarda en sentirse discretamente invitado a la acción litúrgica que ha interrumpido; el incienso, el pan, el vino, el agua ponen en funcionamiento al olfato, al gusto, al tacto. ¿Conducirán los sentidos al sentido? La respuesta a esta pregunta nos obliga a explorar la relación entre la liturgia y lo que una larga tradición han llamado los "sentidos espirituales".