Estos breves textos encierran observaciones sobre la condición humana que son al mismo tiempo profundas y divertidas. Los temas son variados, desde lo más trivial hasta lo más serio. A pesar del escepticismo desplegado por Abad, sus ensayos no nos llevan a la desesperanza, sino a un tipo de alegria que es consciente de su dificultad y precariedad.