02643nam a2200181 i 4500001001000000003001000010005001700020008004100037040003000078100003000108245005700138300004600195520205500241653003002296773011102326942000702437999001702444768714001CO-MdFUSB20220602165514.0220602t1984 ck |||| |||| 00| 0 spa d bspacCO-MdFUSBdCO-MdFUSB aPoe, Edgar Allan, eautor 4aLos crímenes de la calle Morguec/ Edgar Allan Poe aVolumen 3, (1984) páginas 1-31c; 22 cm aEl pensamiento analítico es, en sí, difícil de analizar. El desembrollo de circunstancias complejas constituye su peculiaridad y efecto. Si bien la resolución exitosa de ese enigma parece muy intuitiva, es, sin embargo, el resultado de un proceso de pensamiento estrictamente metódico. Los estudios matemáticos enseñan el pensamiento analítico, aunque calcular y analizar no son lo mismo. Un elemento esencial del desciframiento y de un proceso de pensamiento analítico exitosos es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona. Esto requiere un esfuerzo mental mayor que el juego de ajedrez. En el ajedrez hay que estar concentrado para no pasar por alto una posible jugada. No se trata en absoluto de un asunto profundo, sino solo de un tipo de cálculo complicado. “Las características propias de la inteligencia, que suelen considerarse analíticas, son, por su naturaleza, poco accesibles al análisis””. En cambio, el whist –un juego de naipes– ofrece un proceso de pensamiento del más alto orden. Aquí el éxito depende de considerar todas las posibilidades que puedan surgir a partir del análisis de la información ofrecida por los naipes según van apareciendo en la mesa. Pero puesto que estas a menudo no son tan obvias como, por ejemplo, las combinaciones en un juego de ajedrez, el whist requiere una capacidad de observación especial, sobre todo en relación con el lenguaje corporal del adversario. “Se puede decir casi con certeza que las personas inteligentes poseen siempre mucha fantasía y las que tienen una verdadera imaginación son siempre analistas””. La capacidad de análisis debe distinguirse de la sabiduría. Su diferencia es incluso mayor que la que existe entre la mera fantasía y la verdadera imaginación. Con frecuencia, las personas inteligentes disponen de mucha fantasía, pero a menudo se les dificulta el análisis. Por otro lado, las personas dotadas con verdadera imaginación desarrollan la habilidad necesaria para ser buenos analistas. aLiteratura Norteamericana0 067924981129aOveja Negra, o24692tMaestros de la literatura universal w(CO-MdFUSB)768714001z8482806718 cBK c67941d67941