Pierre Andréich Griniov, el único hijo vivo de un exoficial del ejército, cuando cumple 17 años es enviado por su padre a Oremburgo para que realice servicio militar. Durante el viaje, se pierde durante una tormenta, pero es rescatado por un hombre misterioso al cual le da, como muestra de agradecimiento, un abrigo de piel de liebre.