Sermons for head and heart
/ Bruce W. Thielemann
- Volumen 8, número 2 (Spring 1987), páginas 58 - 63 ; 27 cm.
Cuando los pastores comienzas a predicar, usualmente advierten acerca del apelar a las emociones, porque podría llegar a manipular una predica. Pero he encontrado —Afirma Thielemann— que una predica que ignora las emociones también puede llegar a ser peligrosa. Si no se hace más que dar información, es muy probable que las personas que escuchan se conviertan simplemente en hipócritas. Evadir apelar a las emociones no te garantiza que tu sermón sea integro. En este artículo, Bruce W. Thielemann habla acerca de la relevancia del sermón que impacta desde la lógica hasta el corazón.