Si bien la justicia es un aspecto crucial de la ética del servicio público, su importancia radica en su capacidad para abordar preocupaciones morales, pero no priva a las personas de su moralidad natural o de sus principios cristianos. El uso de diversas categorías de derecho está guiado por una nomenclatura y contenido tradicionales, pero reconocemos la necesidad de cambios diarios en su concepto y formas de representación legal.