El nuevo leccionario romano
/ Tomasso Federici ; traducido por Alfonso de la Fuente
Un decenio después de iniciada la reforma litúrgica romana (1965-1974), y pasados casi cinco años desde que comenzó a emplearse el nuevo leccionario romano, éste resulta ser la parte más consistente de tal reforma, si no su elemento sustentador. Por su densidad y amplitud se sitúa junto a los mejores leccionarios antiguos, como el copto o el siro-oriental, con una riqueza comparable a la de los malabares tras la reforma de 1962. Este relativo éxito depende de factores internos objetivos, pero también es debido a la repercusión de la renovación bíblica en la renovación litúrgica, al esfuerzo de expertos animosos y bien orientados, a la no injerencia de las autoridades y a la generosa acogida de la comunidad, salvo las acostumbradas minorías