En el espíritu del cristianismo, René Padilla afirma que la capacidad de un hombre y una mujer para participar en la actividad sexual se considera un don celestial otorgado por Dios. Cuando Dios creó al hombre, no lo creó como un ser asexuado: lo creó varón y mujer. La creencia griega de que el cuerpo es inferior a la mente llevó a una concepción del sexo como pecaminoso, impuro o antinatural. A quien no asume su sexualidad responsablemente le quedan dos vías para "resolver" la tensión que ésta le plantea: la represión o el libertinaje sexual.
Sexo Diferencias entre los sexos Hombres--Conducta sexual Hermenéutica bíblica Dios