Un "descubrimiento" fascinante en psicopatología es el vínculo entre enfermedad y emoción. Hoy en día, esta rama de la psiquiatría puede asociar el miedo, la ansiedad o la culpa con enfermedades aparentemente puramente fisiológicas. Sin embargo, no siempre la ciencia moderna (¿o mejor los científicos?) ha aceptado esta relación. Muy al contrario, bajo la influencia, de la filosofía. Y para ello nadie es más competente, no sólo intelectualmente, sino también emocionalmente, que el cristiano que "aprendió a Cristo" tanto en términos de hombre como en su actitud desde el servicio hasta el sacrificio.