El problema mundial de las drogas es sólo un ejemplo de cómo la ciencia y la tecnología modernas pueden ofrecer un enorme potencial, a pesar de sus límites radicales. Durante muchos siglos, drogas como el opio, la coca y la marihuana se han utilizado para diversos fines. Pero durante este siglo, y especialmente en las últimas tres décadas, la ciencia ha sintetizado casi un centenar de otras drogas que afectan la química cerebral de maneras muy diferentes. La mayoría de ellos son innegablemente útiles para la humanidad: por ejemplo, del opio se produce morfina, que se utiliza en medicina, y codeína, que se utiliza para aliviar el dolor y la tos.
Biblia y ciencia Cristianismo y cultura Bioética Jóvenes