01350nam a2200217 4500001001000000003001000010005001700020008004100037040003000078041000800108100003500116245010800151520056900259546002300828630003000851650002100881650002900902650002200931700002900953773015000982768714001CO-MdFUSB20240718112944.0240718t1969 enk||||| |||| 00| 0 eng d bspacCO-MdFUSBdCO-MdFUSB aeng aSchelkle, Karl Hermann,eautor aMinistry and minister in the New Testament churchc/ Karl Hermann Schelkle ; traducido por Theo Westow  aDurante mucho tiempo las rúbricas prescribían que el sacerdote debía pronunciar todas las oraciones en voz baja, incluso cuando estas oraciones ya estaban retomadas por los servidores o por el pueblo (por ejemplo, Gloria, Credo, Epístola, Evangelio). Esta afirmación implica que la Iglesia creía que no hacía nada más allá de los deberes sacerdotales, y que existía una jerarquía que lo exigía todo. Ahora se elimina: el sacerdote ya no necesita murmurar lo que el pueblo ya ha dicho en voz alta. Lo que hace el pueblo lo hace la Iglesia. aTexto en inglés.07aBiblia.pNuevo Testamento 0aEvangelización 7aHermenéutica bíblica 7aIglesiaxHistoria aWestow, Theo,etraductor0 070507dLondres : Board, 1966.oR2681tConcilium :w(CO-MdFUSB)768714001x0010-5236gVolumen 3, (número 5, 1969), páginas: 5 - 11qpágina: 5