TY - BOOK AU - Morales Riveira, Antonio, TI - Expediente censurado SN - 9586144003 U1 - 302.24 23 PY - 1994///] CY - Bogotá, Colombia PB - Planeta Colombiana KW - Crónicas colombianas KW - Medios de comunicación masiva -- Aspectos sociales -- Colombia N1 - Temor encaletado. -- El tren ha muerto. -- Las flores negras. -- ¡Oh canutillo! ¡Oh lentejuela! -- Tiquete de ida El éxodo del alma. -- La cruz a cuestas Calle luna, calle sol Son de la loma... -- Juntos en el parque El resto es carreta. -- Tomémonos un tinto. -- Tambores cimarrones -- ¡Y el negro ahí! -- La historia sin fin. -- Entre dos fuegos. -- Público sin espacio. -- El Derecho Mayor. -- Un paso al más allá. -- Tierra que anda. -- El sueño bolivariano. -- La pinta es lo de menos. -- ¡Azúcar! -- Señora Barranquilla. -- Apaga y vámonos.. -- Encanar a un preso. -- La gran papaya. -- Querida, encogí el gasto social. -- Palo al futuro. -- ¿Un país sin alma? -- ¡Ahggg!. -- El tombo. -- Comuna adentro. -- El río caimán. -- Vestido de oro negro. -- Macondo se mira en el espejo. -- Unanimismo N2 - Las imágenes de la televisión son efímeras. A lo sumo perduran hasta el día siguiente cuando son tema de conversación en la oficina, en la reunión de señoras o en el colegio. La pantalla vive en el presente perfecto. Otra cosa muy distinta se propuso el programa EXPEDIENTE: socavar la imagen de la realidad colombiana para darnos la otra cara de la postal pintoresca y almibarada que nos han vendido: una Colombia amarga, cruda, desencantada, no apta para turistas. No el país de los noticieros con su afán inmediatista en donde es imposible el lirismo y el análisis; sino la patria cotidiana, pobre, violada, despelucada, vista con el rigor del asombro, la intransigencia de la pasión, y un humor sin concesión. Inútil resumir la variedad de males que nos carcomen y menos aún precisar sus matices. Lo hacen mejor los textos que compendia este libro. Fueron escritos para el programa por Antonio Morales Riveira, quien fuera director de EXPEDIENTE. Se transcribieron al papel respetando su carácter oral, diseñado para el oído, y para ilustrar la gramática visual. Por una vez, lo efímero de la televisión encarna en la permanencia de un libro, hecho para leer y releer, para demorarse en su encanto o su horror. Queda abierto el expediente. Basta agregar que, como era de esperarse, EXPEDIENTE no tuvo un final feliz. Fue censurado por la misma programadora que incómodo, lo producía. El experimento resultó De allí el título de este libro: EXPEDIENTE CENSURADO ER -