No se hace mención de pobreza ni de restricciones en el Nuevo Testamento para quienes creen en Jesucristo. Para la salvación, referente a cosas materiales, la abundancia de vida satisfará lo que le falta. En cuanto a la respuesta a la oración, Dios dará más de lo que se le pida. Y cuando se trata del poder, el límite es "todo poder en el cielo y en la tierra", mientras que para el trabajo "obras mayores que éstas" esperan a quienes sean capaces de creer en Jesús.