La incorporación de la señorita Mabel Rowell a la fuerza laboral de San José fue recibida con alegría, porque sintieron que Dios escuchó y respondió muchas oraciones que se le habían pedido. Ella venía desde el Tabernáculo Misionero, un grupo de iglesias incorporadas en Canadá bajo el nombre de Iglesias Evangélicas Asociadas.