000 02026aab a2200205 4500
001 768714001
003 CO-MdFUSB
005 20250228164028.0
008 170811s1987 cr ||||| |||| 00| 0 spa d
040 _cCO-MdFUSB
_dCO-MdFUSB
_bspa
041 _aspa
100 1 _aZelaya, Hugo M.
_eautor
245 1 0 _aEl Shaddai
_c/ Zelaya, Hugo M.
300 _aVolumen 1. Número 1 (1987), páginas 21-23
_c: 28 cm.
520 _aEste texto reflexiona sobre la justicia de Dios y su relación con la ley, centrando la discusión en el concepto de Dios como el "Dios Todopoderoso" o "El-Shaddai". A través de varias menciones en la Biblia, se muestra que este atributo de Dios no es solo una descripción abstracta, sino un recurso disponible para que los humanos cumplan con su voluntad. En el caso de Abram, por ejemplo, Dios le exige caminar rectamente y ser perfecto, algo que sería imposible sin su poder, lo que subraya la necesidad de la intervención divina. El texto también aborda la relación entre la ley y la justicia. La ley, según se explica, es perfecta, pero no puede salvar al ser humano, ya que todos somos imperfectos y estamos sujetos al pecado. Por eso, la justificación ante Dios solo puede alcanzarse a través de la fe en Jesucristo, quien es el fin de la ley. A diferencia de la ley, que describe la perfección de Dios y nos muestra nuestra incapacidad para cumplirla, la gracia de Dios nos otorga la justicia a través de Cristo. Finalmente, el texto destaca que el cumplimiento de la ley no se trata solo de seguir reglas externas, sino de una transformación interna, un cambio de naturaleza que solo puede ocurrir mediante la fe y la gracia de Dios. En este proceso, el amor a Dios y al prójimo se convierte en la esencia de la justicia divina, la cual solo es posible a través del poder de Dios, el Todopoderoso.
653 _aAtributos de Dios
773 0 _tConquista Cristiana
_049446
_960350
_gVolumen 1. Número 1 (1987), páginas 21-23
_qPágina 21
942 _cANA
945 _aJTF-925
999 _c50361
_d50361