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100 1 _aPadilla, C. René
_eautor
245 1 0 _aEl desafío de "la Nueva Era"
_c/ C. René Padilla
300 _aVolumen 15, número 2 (abril - junio, 1996) páginas: 4 - 5
_c; 27 cm
520 _aLos mayores desafios que la fe cristiana ha encarado a lo largo de su historia han sido desafíos provenientes de movimientos en que, en un alto grado, la verdad se mezcla con la mentira. Tal característica exige de parte de los cristianos un cuidadoso estudio y un agudo discernimiento espiritual que les permitan sopesar posiciones con miras a desechar lo malo y aceptar lo bueno, sin caer en generalizaciones superficiales. Como solía repetir un gran profesor de filosofía, Arthur Holmes, a quien debo mucha de mi formación en ese campo, "toda verdad es de Dios, se encuentre donde se encuentre". El caso del movimiento de "la Nueva Era" no es una excepción. Por un lado, en el centro mismo del movimiento está la aspiración a una nueva era de paz y amor, salud integral y armonía con la creación, transformación política y bienestar social. Se trata de una aspiración loable que coincide en gran medida con la visión bíblica del Reino de Dios. En efecto, desde esta perspectiva la reafirmación de esta aspiración podría servir de correctivo para ciertos tipos de cristianismo que se concentran en la salvación del alma individual y dejan de lado las dimensiones más amplias de la salvación en Cristo Jesús. Como ha demostrado Juan B. Stam en Las buenas nuevas de la creación, el propósito salvador de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, incluye a toda la creación. ¿No será "la Nueva Era" una manera de exigimos a los cristianos que cumplamos la tarea de recuperar esta dimensión cósmica de nuestra fe?
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