000 01267aab a2200217 4500
001 768714001
003 CO-MdFUSB
005 20240611154446.0
008 170512s1995 cr ||||| |||| 00| 0 spa d
022 _a1409-1968
040 _aCO-MdFUSB
_bspa
_cCO-MdFUSB
_dCO-MdFUSB
041 _aspa
100 1 _aWittig, Randall M.
_eautor
245 1 0 _aCada pastor debe ser una cura
_c/ Randall M. Wittig
300 _aVolumen 12. Número 3 (1995), página 4
_c: 27 cm.
520 _aDurante siglos, los sacerdotes guiaban a la comunidad hacia Dios, oraban por ellos y predicaban la Palabra. Con la reforma, la importancia de la Palabra predicada fue restaurada. El ministerio de "sanar almas" se ha perdido en muchos lugares, siendo reemplazado por el término de "ministerio". Escuchar y comprender a las personas lleva tiempo para servirles de manera profunda y duradera. La curación de almas requiere preparación espiritual y conocimiento de Dios. Las soluciones de Dios son diferentes a las del hombre. Es importante desarrollar un ministerio que sane los efectos del pecado en las personas.
653 _aVida pastoral
773 0 _tApuntes Pastorales
_049442
_960178
_gVolumen 12. Número 3 (1995), página 4
_qPágina 4
942 _cANA
945 _aJTF-925
999 _c53295
_d53295