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100 _aOspina, William.
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245 _aUrsúa
_c/ William Ospina
264 1 _aBogotá, Colombia :
_bAlfaguara,
_c[2005]
264 4 _c© 2005
300 _a478 páginas
_c; 23 cm
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505 0 _aNo había cumplido diecisiete años, y era fuerte y hermoso. -- No tomaron el barco en los puertos brumosos del Cantábrico. -- Qué no daría yo por ver ese Perú al que llegó Ursúa. -- Miguel Díaz de Armendáriz había visto la luz en Pamplona. -- Hablé tanto de aquellos viajes con Ursúa. -- Era uno de esos domingos largos de aquel tiempo. -- Pocos meses despúes ya Ursúa comandaba las tropas del reino. -- Todo ser nuevo que encontramos viene de otro relato. -- No tuvo que esforzarse para alcanzar el poder. -- Sabía bien lo que Cortés encontró en el país de Moctezuma.-- Pero cómo entender la fiebre de oro que encegueció a Pedro de Ursúa. -- Dos años eternos permaneció Armendáriz en Cartagena. -- Así es esta región del azar: de un día al siguiente el perseguidor es perseguido. -- Pero esa historia, que es también la mía, había comenzado casi veinte años atrás. -- En Santa Marta, ante la bahía limpia como un espejo. -- Los cuatro barcos del juez de residencia remontaron del río. -- Aquella sería tal vez su última noche de tranquilidad. -- A orillas del Magdalena, la extensa sombra que había estado recostada durante siglos. -- Dicen los indios que al lado de la sierra más alta está el más hondo abismo. -- Como si todo caminara a su fin, entonces arreciaron los hechos. -- Cuando los horizontes se entristecen.
520 3 _aUrsúa forma parte de una trilogía sobre la Conquista de América y el hallazgo del río Amazonas. Esta obra es un texto de gran belleza y dramatismo que, a través de la vida del narrador y de Pedro de Ursúa, habla de este territorio, sus primeros habitantes y la conquista de lo que hoy es Colombia. "... Y ambos veíamos lo que necesitábamos ver. Pero Ursúa me atrajo como un hechicero, y tiempo después comprendí que su voz era el soplo de la serpiente que me llamaba otra vez a su lomo. En Europa aprendí que todos los caminos llevan a Roma: aquí todas las aguas buscan el río. Y el agua de la sangre, y el agua de las lágrimas, y el agua que corría por mi espalda bajo el fogaje de la selva, buscan esas aguas inmensas o eran llamadas desde lejos por ellas."
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