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100 _aAlbafull, M. Nuria,
_eautor
245 _aJenofonte y el siglo IV :
_bJenofonte historiador
_c/ M. Nuria Albafull
300 _aNúmero 20, (1990), páginas 65- 83
_c; 27 cm
520 _aCuando Jenofonte da comienzo a su obra histórica nos sorprende por su actitud inusual: ni una palabra acerca de sus propósitos, ni una referencia a su autoría. Heródoto en su proemio indica su nombre, procedencia y el contenido de su obra. Impresionante es el es cueto prefacio de Tucídides con el testimonio de la inmediatez de la redacción con respecto a los hechos y la razón que le impulsó a emprender el relato. Fija el tema del mismo y da su nombre y origen. El mismo procedimiento encontraremos más tarde en Polibio, que dedica diversos párrafos a exponer el objetivo, la metodología, las características y la novedad de su obra, y lo mismo en Diodoro quien, después de su valoración moralista del género, señala la intención y los límites de su plan. Es cierto que Jenofonte no firma sus obras, incluso. recurre al seudónimo en la publicación de la Anábasis y emplea otros artificios para separar su persona como actor de los acontecimientos y como autor del relato. No entraremos en las razones políticas o literarias que pudieron inclinarle a esta ocultación en algunas de sus obras, pero en el caso de las Helénicas, al menos en lo que se refiere a los primeros capítulos, la explicación es lógica: Jenofonte no se propone escribir una obra propia sino llevar a cabo la publicación de los manuscritos de Tucídides, según el testimonio de Diógenes Laercio. Por este camino se explica también la ausencia de un prólogo.
653 _aHistoriografía griega
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_tAnthropos :
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_qpáginas 65
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