000 02580nam a2200349 i 4500
001 768714001
003 CO-MdFUSB
005 20240709082839.0
007 ta
008 230329t2011 ck |||| |||| 00| 0 spa d
020 _a95804711509
040 _aCO-MdFUSB
_bspa
_cCO-MdFUSB
_dCO-MdFUSBC
_erda
041 _aspa
082 _223
_a891.73
_bD724
100 _aDostoïevski, Fedor,
_eautor
245 _aNoches blancas
_c/ Fedor Dostoïevski ; traducido por Francisco Montaña
264 1 _aBogotá, Colombia :
_bNorma,
_c[2011]
264 4 _c© 2011
300 _a86 páginas
_c; 21 cm
336 _2rdacontent
_atexto
_btxt
337 _2rdamedia
_asin mediación
_bn
338 _2rdacarrier
_avolumen
_bnc
490 _aColección cara y cruz
500 _aDel otro lado del libro se encuentra Vida y obra de Fedor Dostoïevski (27 páginas)
505 _aPrimera noche. -- Segunda noche. -- Tercera noche. -- Cuarta noche. -- La mañana.
520 _aNoches blancas inicia precisamente narrando lo apolíneo de una noche en la ciudad de San Petersburgo, Rusia, al mismo tiempo mata esa belleza criticando lo atrabiliaria y caprichosa que puede ser la gente de esa ciudad. El escritor describe como la soledad se convertía en la mayor compañía que podía tener, porque sentía que ignoraban su existencia, tanto así que el conocía de todos, pero nadie conocía acerca de él. Quien nos habla en la novela, nos cuenta como un día de regreso a su casa pasó algo inesperado para él: mientras caminaba en el muelle vio una chica que según su descripción era de aspecto majestuoso, tez oscura, estaba vestida con chal negro y un sombrero amarillo, pero así mismo como todos ignoraban la presencia de nuestro relator, pasó lo mismo con la chica, pero esta vez no lo hizo a propósito, lo hizo por lo concentrada que se encontraba mirando el agua, pero en cuanto pudo sentir los pasos de nuestro narrador inmediatamente nuestra bella dama emprendió la huida; lo que no se imaginaba la chica era que más adelante en la historia nuestro relator sería quien la protegería de un ratero que quería aprovecharse de la inocencia de la bella dama. Las tres noches restantes podemos sintetizarlas en una espera que da como fruto una relación corta la cual es interrumpida por quien siempre quiso nuestra bella dama, haciendo que nuestro narrador vuelva a sentirse como en el inicio, acompañado por la soledad.
563 _aRústico
653 _aNovela rusa
700 _aMontaña Restrepo, Francisco.
_97598
_etraductor
942 _cBK
945 _aJTF-925
999 _c68655
_d68655